Entonces apareció el zorro.
    —Buenos días —dijo el zorro.
    —Buenos días —respondió cortesmente el principito, que se dio la vuelta, pero no vio nada.
    —Estoy aquí —dijo la voz—, bajo el manzano…
    —¿Quién eres? —dijo el principito—. Eres muy lindo…
    —Soy un zorro —dijo el zorro.
    —Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—.¡Estoy tan triste!…
    —No puedo jugar contigo —dijo el zorro—. No estoy domesticado.
    —¡Ah! Perdón —dijo el principito.
    Pero después de reflexionar, agregó:
    —¿Qué significa «domesticar»?
    —No eres de aquí —dijo el zorro—. ¿Qué buscas?
    —Busco a los hombres —dijo el principito—. ¿Qué significa «domesticar»?
    —Los hombres —dijo el zorro— tienen fusiles y cazan. Es muy molesto. También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
    —No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»?
    —Es una cosa demasiado olvidada —dijo el zorro—. Significa «crear lazos».
    —¿Crear lazos?
    —Sí —dijo el zorro—. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mi único en el mundo. Seré para ti único en el mundo…
    —Empiezo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor… Creo que me ha domesticado.
    —Es posible —dijo el zorro—. ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas…!
    —¡Oh! No es en la Tierra —dijo el principito.
    El zorro pareció muy intrigado.
    —¿En otro planeta?
    —Sí.
    —¿Hay cazadores en ese planeta?
    —No.
    —¡Es interesante eso! ¿Y gallinas?
    —No.
    —No hay nada perfecto —suspiró el zorro.
    Pero el zorro volvió a su idea.
    —Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mi el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo…
    El zorro calló y miró largo tiempo al principito.
    —¡Por favor…, domestícame! —dijo.
    —Me gustaría —respondió el principito—, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
    —Sólo se conocen las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
    —¿Qué hay que hacer? —dijo el principito.
    —Hay que ser paciente —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca…
    Al día siguiente volvió el principito.
    —Hubiese sido mejor venir a la misma hora —dijo el zorro—. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
    —¿Qué es un rito? —dijo el principito.
    —Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días; una hora de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
    —¡Ah!… —dijo el zorro—. Voy a llorar.
    —Tuya es la culpa —dijo el principito—. No deseaba hacerte mal, pero quisiste que te domesticara…
    —Sí —dijo el zorro.
    —¡Pero vas a llorar! —dijo el principito.
    —Sí —dijo el zorro.
    —Entonces, no ganas nada.
    —Gano —dijo el zorro—, por el color del trigo.
    Luego agregó:
    —Ve y mira nuevamente las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.
    El principito se fue a ver nuevamente las rosas.
    —No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aun —les dijo—. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
    Y las rosas se sintieron molestas.
    —Sois bellas, pero estáis vacías —continuó—. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa que he regado. Puesto que es ella la rosa que puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la que escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Porque ella es mi rosa.

Y volvió hacia el zorro.
    —Adiós —dijo.
    —Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
    —Lo esencial es invisible a los ojos —repitió el principito, a fin de acordarse.
    —El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
    —El tiempo que perdí por mi rosa… —dijo el principito, a fin de acordarse.
    —Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…
    —Soy responsable de mi rosa… —repitió el principito, a fin de acordarse.

Autor de la fotografía original utilizada en la cabecera: Arnaud Malon.

Sucedió, pues, lector amantísimo, que, viniendo otros dos amigos y yo del famoso lugar de Esquivias, por mil causas famoso, una por sus ilustres linajes y otra por sus ilustrísimos vinos, sentí que a mis espaldas venía picando con gran priesa uno que, al parecer, traía deseo de alcanzarnos, y aun lo mostró dándonos voces que no picásemos tanto. Esperámosle, y llegó sobre una borrica un estudiante pardal, porque todo venía vestido de pardo, antiparas, zapato redondo y espada con contera, valona bruñida y con trenzas iguales; verdad es, no traía más de dos, porque se le venía a un lado la valona por momentos, y él traía sumo trabajo y cuenta de enderezarla.

Llegando a nosotros dijo:

-¡Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda a la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan?; que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez.

A lo cual respondió uno de mis compañeros:

-El rocín del señor Miguel de Cervantes tiene la culpa desto, porque es algo qué pasilargo.

Apenas hubo oído el estudiante el nombre de Cervantes, cuando, apeándose de su cabalgadura, cayéndosele aquí el cojín y allí el portamanteo, que con toda esta autoridad caminaba, arremetió a mí, y, acudiendo asirme de la mano izquierda, dijo:

-¡Sí, sí; éste es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y, finalmente, el regocijo de las musas!

Yo, que en tan poco espacio vi el grande encomio de mis alabanzas, parecióme ser descortesía no corresponder a ellas. Y así, abrazándole por el cuello, donde le eché a perder de todo punto la valona, le dije:

-Ese es un error donde han caído muchos aficionados ignorantes. Yo, señor, soy Cervantes, pero no el regocijo de las musas, ni ninguno de las demás baratijas que ha dicho vuesa merced; vuelva a cobrar su burra y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta del camino.

Hízolo así el comedido estudiante, tuvimos algún tanto más las riendas, y con paso asentado seguimos nuestro camino, en el cual se trató de mi enfermedad, y el buen estudiante me desahució al momento, diciendo:

-Esta enfermedad es de hidropesía, que no la sanará toda el agua del mar Océano que dulcemente se bebiese. Vuesa merced, señor Cervantes, ponga tasa al beber, no olvidándose de comer, que con esto sanará sin otra medicina alguna.

-Eso me han dicho muchos -respondí yo-, pero así puedo dejar de beber a todo mi beneplácito, como si para sólo eso hubiera nacido. Mi vida se va acabando, y, al paso de las efeméridas de mis pulsos, que, a más tardar, acabarán su carrera este domingo, acabaré yo la de mi vida. En fuerte punto ha llegado vuesa merced a conocerme, pues no me queda espacio para mostrarme agradecido a la voluntad que vuesa merced me ha mostrado.

En esto, llegamos a la puente de Toledo, y yo entré por ella, y él se apartó a entrar por la de Segovia.

Lo que se dirá de mi suceso, tendrá la fama cuidado, mis amigos gana de decilla, y yo mayor gana de escuchalla.

Tornéle a abrazar, volvióseme ofrecer, picó a su burra, y dejóme tan mal dispuesto como él iba caballero en su burra, a quien había dado gran ocasión a mi pluma para escribir donaires; pero no son todos los tiempos unos: tiempo vendrá, quizá, donde, anudando este roto hilo, diga lo que aquí me falta, y lo que sé convenía.

¡Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!

Y murió, vaya si murió, Los Trabajos de Persiles y Segismunda se publicaron ya de forma póstuma con data de 1617. ¿Se puede decir más en tan poco espacio? A este prólogo no le sobra ni le falta nada, literatura con mayúsculas por sí mismo.

CAPÍTULO XXI

Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero

En esto comenzó a llover un poco, y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes, mas habíales cobrado tal aborrecimiento don Quijote por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro; y, así, torciendo el camino a la derecha mano, dieron en otro como el que habían llevado el día de antes.

De allí a poco, descubrió don Quijote un hombre a caballo que traía en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y aun él apenas le hubo visto, cuando se volvió a Sancho y le dijo:

—Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice: «Donde una puerta se cierra, otra se abre». Dígolo porque si anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos, engañándonos con los batanes, ahora nos abre de par en par otra, para otra mejor y más cierta aventura, que si yo no acertare a entrar por ella, mía será la culpa, sin que la pueda dar a la poca noticia de batanes ni a la escuridad de la noche. Digo esto porque, si no me engaño, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza puesto el yelmo de Mambrino, sobre que yo hice el juramento que sabes.

—Mire vuestra merced bien lo que dice y mejor lo que hace —dijo Sancho—, que no querría que fuesen otros batanes que nos acabasen de abatanar y aporrear el sentido.

—¡Válate el diablo por hombre! —replicó don Quijote—. ¿Qué va de yelmo a batanes?

—No sé nada —respondió Sancho—, mas a fe que si yo pudiera hablar tanto como solía, que quizá diera tales razones, que vuestra merced viera que se engañaba en lo que dice.

—¿Cómo me puedo engañar en lo que digo, traidor escrupuloso? —dijo don Quijote—. Dime, ¿no ves aquel caballero que hacia nosotros viene, sobre un caballo rucio rodado, que trae puesto en la cabeza un yelmo de oro?

—Lo que yo veo y columbro —respondió Sancho— no es sino un hombre sobre un asno pardo, como el mío, que trae sobre la cabeza una cosa que relumbra.

—Pues ese es el yelmo de Mambrino —dijo don Quijote—. Apártate a una parte y déjame con él a solas: verás cuán sin hablar palabra, por ahorrar del tiempo, concluyo esta aventura y queda por mío el yelmo que tanto he deseado.

—Yo me tengo en cuidado el apartarme —replicó Sancho—, mas quiera Dios, torno a decir, que orégano sea y no batanes.

—Ya os he dicho, hermano, que no me mentéis ni por pienso más eso de los batanes —dijo don Quijote—, que voto, y no digo más, que os batanee el alma.

Calló Sancho, con temor que su amo no cumpliese el voto que le había echado, redondo como una bola.

Es, pues, el caso que el yelmo y el caballo y caballero que don Quijote veía era esto: que en aquel contorno había dos lugares, el uno tan pequeño, que ni tenía botica ni barbero, y el otro, que estaba junto a él, sí; y, así, el barbero del mayor servía al menor, en el cual tuvo necesidad un enfermo de sangrarse, y otro de hacerse la barba, para lo cual venía el barbero y traía una bacía de azófar; y quiso la suerte que al tiempo que venía comenzó a llover, y porque no se le manchase el sombrero, que debía de ser nuevo, se puso la bacía sobre la cabeza, y, como estaba limpia, desde media legua relumbraba. Venía sobre un asno pardo, como Sancho dijo, y esta fue la ocasión que a don Quijote le pareció caballo rucio rodado y caballero y yelmo de oro, que todas las cosas que veía con mucha facilidad las acomodaba a sus desvariadas caballerías y malandantes pensamientos. Y cuando él vio que el pobre caballero llegaba cerca, sin ponerse con él en razones, a todo correr de Rocinante le enristró con el lanzón bajo, llevando intención de pasarle de parte a parte; mas cuando a él llegaba, sin detener la furia de su carrera le dijo:

—¡Defiéndete, cautiva criatura, o entriégame de tu voluntad lo que con tanta razón se me debe!

El barbero, que tan sin pensarlo ni temerlo vio venir aquella fantasma sobre sí, no tuvo otro remedio para poder guardarse del golpe de la lanza sino fue el dejarse caer del asno abajo; y no hubo tocado al suelo, cuando se levantó más ligero que un gamo y comenzó a correr por aquel llano, que no le alcanzara el viento. Dejóse la bacía en el suelo, con la cual se contentó don Quijote, y dijo que el pagano había andado discreto y que había imitado al castor, el cual, viéndose acosado de los cazadores, se taraza y harpa con los dientes aquello por lo que él por distinto natural sabe que es perseguido. Mandó a Sancho que alzase el yelmo, el cual, tomándola en las manos, dijo:

—Por Dios que la bacía es buena y que vale un real de a ocho como un maravedí.

Y, dándosela a su amo, se la puso luego en la cabeza, rodeándola a una parte y a otra, buscándole el encaje, y, como no se le hallaba, dijo:

—Sin duda que el pagano a cuya medida se forjó primero esta famosa celada debía de tener grandísima cabeza; y lo peor dello es que le falta la mitad.

Cuando Sancho oyó llamar a la bacía «celada», no pudo tener la risa, mas vínosele a las mientes la cólera de su amo y calló en la mitad della.

—¿De qué te ríes, Sancho? —dijo don Quijote.

—Ríome —respondió él— de considerar la gran cabeza que tenía el pagano dueño deste almete, que no semeja sino una bacía de barbero pintiparada.

—¿Sabes qué imagino, Sancho? Que esta famosa pieza deste encantado yelmo por algún estraño acidente debió de venir a manos de quien no supo conocer ni estimar su valor y, sin saber lo que hacía, viéndola de oro purísimo, debió de fundir la mitad para aprovecharse del precio, y de la otra mitad hizo esta que parece bacía de barbero, como tú dices. Pero sea lo que fuere, que para mí que la conozco no hace al caso su trasmutación, que yo la aderezaré en el primer lugar donde haya herrero, y de suerte que no le haga ventaja, ni aun le llegue, la que hizo y forjó el dios de las herrerías para el dios de las batallas; y en este entretanto la traeré como pudiere, que más vale algo que no nada, cuanto más que bien será bastante para defenderme de alguna pedrada.

—Eso será —dijo Sancho— si no se tira con honda, como se tiraron en la pelea de los dos ejércitos, cuando le santiguaron a vuestra merced las muelas y le rompieron el alcuza donde venía aquel benditísimo brebaje que me hizo vomitar las asaduras.

—No me da mucha pena el haberle perdido, que ya sabes tú, Sancho —dijo don Quijote—, que yo tengo la receta en la memoria.

—También la tengo yo —respondió Sancho—; pero si yo le hiciere ni le probare más en mi vida, aquí sea mi hora. Cuanto más que no pienso ponerme en ocasión de haberle menester, porque pienso guardarme con todos mis cinco sentidos de ser ferido ni de ferir a nadie. De lo del ser otra vez manteado no digo nada, que semejantes desgracias mal se pueden prevenir, y, si vienen, no hay que hacer otra cosa sino encoger los hombros, detener el aliento, cerrar los ojos y dejarse ir por donde la suerte y la manta nos llevare.

—Mal cristiano eres, Sancho —dijo oyendo esto don Quijote—, porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho; pues sábete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de niñerías. ¿Qué pie sacaste cojo, qué costilla quebrada, qué cabeza rota, para que no se te olvide aquella burla? Que, bien apurada la cosa, burla fue y pasatiempo, que, a no entenderlo yo ansí, ya yo hubiera vuelto allá y hubiera hecho en tu venganza más daño que el que hicieron los griegos por la robada Helena. La cual si fuera en este tiempo, o mi Dulcinea fuera en aquel, pudiera estar segura que no tuviera tanta fama de hermosa como tiene.

Life isn’t about finding yourself. Life is about creating yourself.

George Bernard Shaw 1856 – 1950

Está claro q antes o después voy a tener q leer algo de este hombre.

Pues la verdad es q esto de perderse con las bicis o andando por el monte, cuando resulta q has dedicado un tiempo a estudiarte el recorrido, la ruta, los caminos, los pasos, por donde sí, por donde no, has buscado planos, google earth, etc. pues como q hace poca gracia. Si encima te pierdes después de haber desechado el camino bueno pensando q era el malo…, en fin, para pegarse un tiro.

Movido por estas inquietudes y dado q me gustan los mapas más q a un tonto un boli, me dio por visitar la web del Instituto Geofráfico Nacional a ver que asomaba, y si había algo q mereciese la pena. Y sí, encontré algo q merecía la pena. El IGN ha desarrollado un visualizador web para ver mapas y ortofotos de toda la geografía española q merece una buena visita, el Iberpix. El visor nos da la bienvenida con un mapa bien simple de España y alrededores:

090919_InicioIberpix_web

Evidentemente nos podemos acercar a una zona q nos interese, y desde los 1000km q estamos de altitud llegamos rápidamente a los 100km, al 1km, a los 100m. Claro, esto dicho así no tiene ni chicha ni limonada, eso la hace el Google Earth desde hace tiempo. Vale, pero es q este visor, al igual q el Google Earth va conmutando automáticamente de las imágenes de un satélite a otro, hasta q llega un punto en el q no únicamente hay disponible el satélite, sino q además están los mapas escala 1:25.000 del IGN para superponer. Esto es, mapas superdetallados. Si además haces uso de la herramienta de transparencia puedes orientarte, a vista de pájara para intentar no perderte, de maravilla.

Mapa 1:25.000 del IGN

Mapa 1:25.000 del IGN

Mapa y foto superpuestos

Mapa y foto superpuestos

Pero ahí no acaba todo, la resolución de las imágenes q se consigue es muy superior a las que se obtienen en Google Earth, y para muestra, un botón:

¿Seguro que Google no consigue esta resolución?

¿Seguro que Google no consigue esta resolución?

Hummm, la cosa mejora

Hummm, la cosa mejora

Yo creo q definitivamente Google no llega a esto

Yo creo q definitivamente Google no llega a esto

El mismo sitio capturado en Google Earth

El mismo sitio capturado en Google Earth, pinchad en la imagen de resolución de uno y otro y apreciaréis las diferencias mucho más.

Pero claro, es Google Earth quien te permite cargar rutas con coordenadas GPS, y aunq no siempre coinciden estas rutas superpuestas sobre las ortofotos, te da una muy buena idea de por donde ván los caminos, si hay algún cruce q no habías visto en el mapa, o lo q sea.

Claro, buenas imágenes por un lado, posibilidad de superponer rutas x otro lado, peor es nada… De todas formas seguí curioseando y entre unos y otros mapas entré en la web de la IDEE, Infraestructura de Datos Espaciales de España (para q protesten los q se quejan del q es ahora la Agencia Estatal de Meteorología), y ahí encontre un recurso q no conocía, los WMS, o lo q es lo mismo, los Web Map Servers.

Resulta que existe un protocolo estándar que permite q distintos programas estilo Google Earth en vez de mostrar las imágenes por defecto, superponer capas con otro tipo de información: predicción metereológica, densidad de población, tipos de suelos, climas… En fin, un montón de cosas. Y resulta que vienen las instrucciones para utilizar esta posibilidad en Google Earth. LLegué a la siguiente conclusión o truquito q desconocía completamente q explico a continuación:

1.- En Google Earth vamos al menú ‘Añadir’ y seleccionamos la opción ‘Superposición de imágenes’. Aparecerá la siguiente ventana:

090919_VentanaNewImageOverlay

2.- Nos vamos a la pestaña ‘Actualizar’.

090919_GoogleRefresh

3.- Y seleccionamos el botón ‘Parámetros WMS’.

4.- En la ventana que aparece pulsamos el botón que nos permite añadir servidores WMS, e introducimos la dirección que nos provee la IDEE (http://www.idee.es/wms/PNOA/PNOA?Request=GetCapabilities&Service=WMS):

090919_VentanaGoogleWMS

090919_VentanaServidorWMS

5.- Únicamente queda seleccionar la capa (o capas según el caso) q nos ofrece el servidor que acabamos de introducir y que queremos ver en el Google Earth. En este caso únicamente está disponible una capa que es la relativa al PNOA, o lo que es lo mismo, el Proyecto Nacional de Ortofotografía Aérea. Vale, seleccinamos la capa, la añadimos a la ventana de la derecha y confirmamos.

090919_VentanaWMS_AñadirCapa

6.- Y ya está, en la misma pestaña de actualizar podemos seleccionar un tanto por uno mayor en ‘Ver límites de escala’ para que la capa q vamos a visualizar ocupe más o menos de la porción en la pantalla. Confirmamos todo y vamos a ver los resultados, q hablan por sí mismos.

Nuestras rutas no siempre van por el centro de un pueblo...

Nuestras rutas no siempre van por el centro de un pueblo...

... x lo q nos viene bien tener las mejores perspectivas y seguir la bifurcación correcta!!!

... x lo q nos viene bien tener las mejores perspectivas!!!

Además tenemos disponibles tb los mapas de 1:25.000 si los preferimos para superponer en el google, entonces únicamente habría q introducir el siguiente servidor WMS q el IGN nos ofrece: http://www.idee.es/wms/MTN-Raster/MTN-Raster?REQUEST=GetCapabilities&SERVICE=WMS (seleccionar la capa MTN-Rasterizado o algo así, no la que pone malla).

Claro, los mapas 1:25.000 no dan tanto de sí como para acercarse tanto...

Claro, los mapas 1:25.000 no dan tanto de sí como para acercarse tanto...

... mejor desde un poquito más lejos :-)

... mejor desde un poquito más lejos :-)

Aunq no me termina de convencer la forma en que Google muestra las imágenes, no termina de hacer todo lo bien q pudiera, aunq igual es x la versión de OpenGL q lleva el linux… :-/ En Iberpix se ve todo mejor. En fin, si queréis curiosear con otros tipos de mapas, en esta dirección tenéis un listado de servidores WMS en España.

Y para acabar una pequeña sorpresa q me llevé entre una cosa y otra. El IGN tiene una serie de mapas de muy buena calidad a escala 1:50.000, cada uno de estos se divide en 4 cuadrantes que se corresponden con mapas de la serie q tb tiene disponible a escala 1:25.000. Pues bien, en este enlace podemos seleccionar MAPAS MTN50-MTN25, y buscarlos mapas por nombre o número de hoja. Una vez localizado nos informa de en qué años se han realizado ediciones de estos mapas, y en algunos casos están disponibles algunos con muchos años.

Un triángulo con la vía del tren en el año 1877.

Un recorrido más q conocido y la vía del tren en el año 1877.

Mapa 533 de San Lorenzo de El Escorial del año 1877.

Por el año 1939 no habían cambiado mucho las cosas, bueno sí, pero no tenían seguramente tiempo para reflejarlo en el mapa :-/

Por el año 1939 no habían cambiado mucho las cosas, bueno sí, pero no tuvieron seguramente tiempo suficiente para reflejarlo en el mapa :-/

Mapa 533 de San Lorenzo de El Escorial del año 1929.

En 1969 se empieza a notar el boom en los madriles.

En 1969 se empieza a notar el boom en los madriles.

Mapa 533 de San Lorenzo de El Escorial del año 1969.

Aquí sí q se nota cambio, el embalse se inauguró en 1976, y las casas era seguir con la carrerilla.

Aquí sí q se nota cambio, el embalse se inauguró en 1976, y las casas no era al fin y al cabo más q seguir con la carrerilla q cogieron en los 60.

Mapa 533 de San Lorenzo de El Escorial del año 2002.

Esta entrada se podría haber llamado Diario de una motocicleta bicicleta, La Paliza, Hasta los mismísimos, Otra vez en la nasa, Toma toma toma toma, pero efectivamente, imitando a los 101 de la Legión, esta entrada no puede sino llamarse Los 105 de Galapagar (idea de Carlos, q conste).

Bueno, todavía hoy casi 24h después no termino a duras penas de hacerme a la idea, ayer hicimos 105km con las bicis (bueno, Yuyu, el cabroncete se hizo alguno más todavía, alrededor de los 120/130km), yo evidentemente con más de un problema en algún momento de sobrecalentamiento ya se sabe, hasta el rabo todo es toro y ayer hicieron más de 35ºC a primera hora de la tarde, a mi me sobraron alrededor de 10º por lo menos. Álbum de fotos aquí.

La idea era q nos iban a salir unos 80km de jornada, pero aquí el niño q viste y calza nuevamente se volvió a colar, si no es en el tiempo, es en la distancia, y nos salió una etapa un tanto más larga. Salimos con fuerzas y ganas a las 9:30 de Galapagar rumbo al Escorial, bueno, Carlos y yo, Emilio venía ya encima de la bici desde Las Rozas con todo el puerto de Galapagar x en medio q serán unos 13 ó 15 km adicionales, así, para calentar un poquillo e ir limando la moral a los colegas ;-). Hasta El Escorial todo bien ya q es terreno más q conocido y sirve para hacer un buen calentamiento, aunq uno q es torpe de nacimiento y no se veía bien en la bici a primera hora de la mañana tuvo tiempo de vérselas con alguna rama de árbol, cosas del directo, qué se le va a hacer!!!

Ya después empezaba la cosa en serio, nos dirijimos hasta el inicio de la subida a la Silla de Felipe II y x ahí tomamos un caminillo q desemboca en los restos de una vía q x aquí dicen q es romana. Llenísima de piedras x supuesto, cuesta arriba, y q sólo quienes están predestinados genéticamente son capaces de subirla sin poner pie en el suelo -léase Yuyu-. El común de los mortales entre quienes me encuentro tiene q subir a pie, no hay güevos ha subírsela encima de la bici. Bien, pasado este escollo a ratos llaneo, a ratos de subida en un santiamén llegamos a Zarzalejo estación, desde donde subimos a Zarzalejo pueblo, primera parada para coger aire y algunos incluso repostar agüita de la fuente (unos 30km desde Galapagar y el sol y el calor en aumento).

Carlos descansando, pero las aperienzas engañan, no está tan cansado como parece.

Carlos descansando, pero las aperienzas engañan, no está tan cansado como parece.

Yuyu como una rosa, bahhh, sólo llevo 45km

Yuyu como una rosa, bahhh, sólo llevo 45km.

Ay qué bonico es Zarzalejo, q están preparando las fiestas!!!

Ay qué bonico Zarzalejo, q están preparando las fiesticas!!!

Ahora empieza la parte divertida, gohitiberas hasta llegar a mitad del camino de Robledo de Chavela todo todico todo por monte, hasta q llegamos a un punto en q la tierra se cae casi en una sima con pendientes de descenso de hasta el 25%, eso es muuuuuuucho. Yo en toda esta zona empecé a tener problemas, me costaba seguir el ritmo y en fin, como al fin y al cabo es una pachanguilla entre colegas, me esperaron, más majos Carlos y Emilio!!!! Bien, seguimos con el descenso, más sostenido pero lleno de piedras y de bancos de arena hasta arriba a más no poder. Hasta los huevos, x ahora sólo estamos hasta los huevos de bici, terreno, calor y las piernas q siguen sin ir del todo cómodas.

Paciencia, paciencia y llegamos a Robledo de Chavela, llevamos ya un poquillo de palizilla encima, pero optamos por la solución complicada q es subirse a la hermita de Navahonda q pilla x aquí cerca. X supuesto hemos hecho terreno llano de asfalto lo justo, enseguida encaramos una pista forestal q va degenerando en calidad y metiendo unas pendientes más o menos cortas pero q te obligan a hacer unos cambios de ritmo de la leche. Yo aquí definitivamente no podía ni conmigo ni la mochila, mucho menos con la bici, a descansar a tope cada poco pq cada tramo de cuesta era un calentón de la leche. Nuevamente q me están esperando estos dos arriba y ya en la bajada x fin me empiezo a ir cómodo, de reflejos, de velocidad y más o menos aguantando el ritmo y el tipo. Además, al final de la bajada tenemos una de las satisfacciones del día. Pero no nos adelantemos, justo un momento antes Sebitas q es muy listo se confundió en un desvío y cogió x donde no era, no es q nos fuésemos muy lejos pero hicimos un tramo mayor de carretera del esperado. En fin, el resultado de todo esto fue llegar a aquí:

Un rinconcito en Madrid.

Un rinconcito en Madrid.

A las instalaciones de seguimiento por radio q tiene la NASA en el municipio de Robledo de Chavela. La verdad es q hace un montón de ilu plantarte con esas vistas delante, así, de repente. Las instalaciones son realmente sorprendentes:

Yuyu y Carlos con la antena haciendo acto de presencia.

Yuyu y Carlos con la antena asomándose por detrás del arbolico.

Y además, para esto ya eran cerca de las dos y media del mediodía, y aunq habíamos llevado algo para echar al buche (barritas energéticas hipercalóricas principalmente), pues como q va siendo hora de parar en un sitio de verdad y echar cuando menos un bocata. Para ello nos tuvimos q desviar unos 5km del recorrido (q luego evidentemente tuvimos q rehacer) y llegamos a un pueblo q se llama Colmenar de Arroyo, vimos el final de la clasificación de la F1, cocacola, agua, bocata más agua, y camino de las 4 de la tarde, cuando más estaba pegando el sol, venga, otra vez encima de las bicis.

El rodaje hasta recuperar el camino parece q no iba yo del todo mal, pero ay, fue un pequeño espejismo. El camino eran unos 10km de subida constante por pista forestal, no complicada pero con sus piedras. Entre eso, la digestión, el calor los calentones q me pillé fueron de órdago a la mayor. Subirse se subió, pero con decir q cuando Carlos llegó arriba se encontró a Emilio durmiendo y q para cuando yo llegué habían pasado unos 40min desde q Emilio había llegado ejem, sobran las palabras y todo. Aquí yo ya estaba no hasta los huevos, sino hasta las narices q están bastante más arriba:

Descansando después de la maldita subida en un rinconcito de sombra. Esa peacho TREK!!!!

Descansando en sombra después de la maldita subida. ¡¡¡Esa peacho TREK!!!

Aquí ya nos batíamos en retirada, q si cogemos el tren en El Escorial hasta Galapagar, q si en Zarzalejo, ‘Estamos locos, en pleno agosto, a las 4/5 de la tarde, con todo el calorazo y nosotros aquí como idiotas encima de las bicis’ dice Carlos, yo sólo asiento con la cabeza, hasta los mismísimos. Es uno de esos momentos en los q te preguntas quién cojones te manda a ti meterte en semejantes berenjenales, en los q sólo de pensarlo lo mandas todo a la mierda, ni quieres volver a coger la bici en tu vida, ni volver a salir nunca. A esas alturas de etapa la verdad es que muy mal muy mal muy mal. Alentado ante la perspectiva de coger el tren y volver a casita montamos de nuevo hacia Zarzalejo, ahora sí que sí todo llano, a ver si hay tren, eso sí, con la ayuda inestimable de Emilio, q me hechó un cable tirando muy muy bueno, gracias Yuyu!!! Pero claro, llegamos a eso de las 6 de la tarde (no me digáis cuántos kms, alrededor de los 70 o así, pero no lo sé seguro), el tren anterior había sido a las cuatro y cinco pasadas de la tarde, y el siguiente era a las nueve de la noche…

Venga va, otro avituallamiento en Zarzalejo y pista para arriba hacia El Escorial. Ya casi llegando, q la verdad es q no fue del todo mal todo este tramo (definitivamente debí tocar fondo donde la foto anterior), el bocata empezó a surtir efecto, así como las barritas y Carlos y Emilio, q no se ven del todo mal, ‘Oye, y si vamos hasta Galapagar en bici? Venga va’. Joder, pues esto es como la peli de los 3 caballeros, donde va uno, van los otros, así q venga, vámonos para casita por la puerta grande (aquí llevábamos alrededor de los 85/88kms).

Después de una última y definitiva parada para repostar salimos de El Escorial para Galapagar a las 7 de la tarde, una hora más tarde (q es lo suyo, lo q se tarda normalmente) llegamos sanos y salvos a casita (excepto Emilio, q tenía todavía q bajarse en bici el puerto de Galapagar hasta la suya), con 105km entre las piernas y las endorfinas a tope :-D

Los tres caballeros recién llegados a destino.

Los tres caballeros recién llegados a destino.

Ahora q nos quiten lo bailado, fue una pequeña locura de unos cuantos kilómetros, pero la cuestión es que se hicieron, de una forma u otra se hicieron. Eso sí, bebimos todo lo q quisimos y más y no se crean ustedes q nos dio luego x mear, que para qué hay q mear si ya se suda la cabezota. Vamos a ver, voy a hacer las cuentas de lo q bebí yo, q es básicamente lo mismo q Carlos y Emilio. Salí de casa con 1,5 litros de agua y medio litro de powerade, lo q hacen 2litros. Cuando paramos a comer nos bebimos una cocacola cada uno (0,25l) y una botella de litro y medio entre los tres, otro medio litro para cada. Después, en el mismo sitio nos compramos una botella de 1,5l antes de volver a montar a las bicis, y si no me fallan las cuentas ya vamos por los 4,25l. Todavía volvimos a parar pq evidentemente todo el líquido era insuficiente y nos bebimos otra cocacola, esta vez de lata 0,33l y botellita de 0,5l de agua para echar a la espalda. En la última parada antes de finalizar la etapa volvió a caer otra botella de 0,5l de powerade, total 5,58l de líquido antes de echar la penúltima ya de vuelta en Galapagar con otra latita de 0,33.

Total de los totales 5,91l, o redondeando, lo q viene a ser prácticamente 6 litros de bebida. X supuesto en la cenita cayó una chervechita de tercio, más unos cuantos tragos de agua bien fresca y el meado sin aparecer y a dormir después de la duchita y cena en una nube. Es muy curioso ese instinto q nos mueve a hacer estas burradas, aun pasándolo mal por momentos, muy mal por otros, ahí están las ganas de volver a repetir, mejor claro está, pero dispuesto a enfrentarse a esos malos ratos bajo el sol, la lluvia, explorando los límites de cada uno. Hay algo q nos empuja, a cada uno de una forma, pero contra viento y marea al fin y al cabo,y disfrutamos aun después de todo, y compensa.

A las cinco de la tarde, sin sombra, pasados los 35ºC en la sombra donde la haya, cuesta arriba, toda el agua q es poca, con 60km encima q no han sido fáciles, ¿en qué cabeza entra?  ¿Cómo cojones se explica eso en frío? Y sin embargo, ahí estamos los 3 al final de la jornada, más contentos q unas chirlas!!!!

Ya para completar la entrada, el perfil de parte de la ruta, sin el recorrido desde Galapagar hasta la entrada a la Silla de Felipe II (la Herrería), tanto a la ida como a la vuelta, y sin el desvío a Colmenar de Arroyo. Tampoco el kilometraje de este perfil coincide con el nuestro, q sí suele coincidir con los kms cuando hacemos una ruta organizada (perfil cortesía de Rafael Conejos, q tiene una buena lista de rutas x los madriles):

Pincha para agrandar.

Pincha para agrandar.

Festibike, ahí nos vemos, aunq haya q seguir entrenando para llegar un poco más entero a la meta.

—Este es el prado donde topamos a las bizarras pastoras y gallardos pastores que en él querían renovar e imitar a la pastoral Arcadia, pensamiento tan nuevo como discreto, a cuya imitación, si es que a ti te parece bien, querría, ¡oh Sancho!, que nos convirtiésemos en pastores, siquiera el tiempo que tengo de estar recogido. Yo compraré algunas ovejas y todas las demás cosas que al pastoral ejercicio son necesarias, y llamándome yo «el pastor Quijótiz» y tú «el pastor Pancino», nos andaremos por los montes, por las selvas y por los prados, cantando aquí, endechando allí, bebiendo de los líquidos cristales de las fuentes, o ya de los limpios arroyuelos o de los caudalosos ríos. Darános con abundantísima mano de su dulcísimo fruto las encinas, asiento los troncos de los durísimos alcornoques, sombra los sauces, olor las rosas, alfombras de mil colores matizadas los estendidos prados, aliento el aire claro y puro, luz la luna y las estrellas, a pesar de la escuridad de la noche, gusto el canto, alegría el lloro, Apolo versos, el amor conceptos, con que podremos hacernos eternos y famosos, no solo en los presentes, sino en los venideros siglos.

—Pardiez —dijo Sancho— que me ha cuadrado, y aun esquinado, tal género de vida; y más, que no la ha de haber aún bien visto el bachiller Sansón Carrasco y maese Nicolás el barbero, cuando la han de querer seguir y hacerse pastores con nosotros, y aun quiera Dios no le venga en voluntad al cura de entrar también en el aprisco, según es de alegre y amigo de holgarse.

—Tú has dicho muy bien —dijo don Quijote—, y podrá llamarse el bachiller Sansón Carrasco, si entra en el pastoral gremio, como entrará sin duda, «el pastor Sansonino», o ya «el pastor Carrascón»; el barbero Nicolás se podrá llamar «Niculoso», como ya el antiguo Boscán se llamó «Nemoroso»; al cura no sé qué nombre le pongamos, si no es algún derivativo de su nombre, llamándole «el pastor Curiambro». Las pastoras de quien hemos de ser amantes, como entre peras podremos escoger sus nombres; y pues el de mi señora cuadra así al de pastora como al de princesa, no hay para qué cansarme en buscar otro que mejor le venga; tú, Sancho, pondrás a la tuya el que quisieres.

—No pienso —respondió Sancho— ponerle otro alguno sino el de Teresona, que le vendrá bien con su gordura y con el propio que tiene, pues se llama Teresa; y más, que celebrándola yo en mis versos vengo a descubrir mis castos deseos, pues no ando a buscar pan de trastrigo por las casas ajenas. El cura no será bien que tenga pastora, por dar buen ejemplo; y si quisiere el bachiller tenerla, su alma en su palma.

—¡Válame Dios —dijo don Quijote—, y qué vida nos hemos de dar, Sancho amigo! ¡Qué de churumbelas han de llegar a nuestros oídos, qué de gaitas zamoranas, qué de tamborines y qué de sonajas y qué de rabeles! Pues ¡qué si destas diferencias de músicas resuena la de los albogues! Allí se verá casi todos los instrumentos pastorales.

—¿Qué son albogues —preguntó Sancho—, que ni los he oído nombrar, ni los he visto en toda mi vida?

—Albogues son —respondió don Quijote— unas chapas a modo de candeleros de azófar, que dando una con otra por lo vacío y hueco hace un son, que, si no muy agradable ni armónico, no descontenta y viene bien con la rusticidad de la gaita y del tamborín. Y este nombre albogues es morisco, como lo son todos aquellos que en nuestra lengua castellana comienzan en al, conviene a saber: almohaza, almorzar, alhombra, alguacil, alhucema, almacén, alcancía y otros semejantes, que deben ser pocos más; y solos tres tiene nuestra lengua que son moriscos y acaban en í, y son borceguí, zaquizamí y maravedí; alhelí y alfaquí, tanto por el al primero como por el í en que acaban, son conocidos por arábigos. Esto te he dicho de paso, por habérmelo reducido a la memoria la ocasión de haber nombrado albogues; y hanos de ayudar mucho al parecer en perfeción este ejercicio el ser yo algún tanto poeta, como tú sabes, y el serlo también en estremo el bachiller Sansón Carrasco. Del cura no digo nada, pero yo apostaré que debe de tener sus puntas y collares de poeta; y que las tenga también maese Nicolás, no dudo en ello, porque todos o los más son guitarristas y copleros. Yo me quejaré de ausencia; tú te alabarás de firme enamorado; el pastor Carrascón, de desdeñado, y el cura Curiambro, de lo que él más puede servirse, y, así, andará la cosa, que no haya más que desear.

A lo que respondió Sancho:

—Yo soy, señor, tan desgraciado, que temo no ha de llegar el día en que en tal ejercicio me vea. ¡Oh, qué polidas cuchares tengo de hacer cuando pastor me vea! ¡Qué de migas, qué de natas, qué de guirnaldas y qué de zarandajas pastoriles, que, puesto que no me granjeen fama de discreto, no dejarán de granjearme la de ingenioso! Sanchica mi hija nos llevará la comida al hato. Pero, ¡guarda!, que es de buen parecer, y hay pastores más maliciosos que simples, y no querría que fuese por lana y volviese trasquilada; y tan bien suelen andar los amores y los no buenos deseos por los campos como por las ciudades y por las pastorales chozas como por los reales palacios, y quitada la causa, se quita el pecado, y ojos que no veen, corazón que no quiebra, y más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.

—No más refranes, Sancho —dijo don Quijote—, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo de refranes, y que te vayas a la mano en decirlos, pero paréceme que es predicar en desierto, y castígame mi madre, y yo trómpogelas.

—Paréceme —respondió Sancho— que vuesa merced es como lo que dicen: «Dijo la sartén a la caldera: Quítate allá, ojinegra». Estáme reprehendiendo que no diga yo refranes, y ensártalos vuesa merced de dos en dos.

[...] Dijo Sancho a su amo:

—Señor, ya yo tengo relucida a mi mujer a que me deje ir con vuestra merced adonde quisiere llevarme.

—Reducida has de decir, Sancho —dijo don Quijote—, que no relucida.

—Una o dos veces —respondió Sancho—, si mal no me acuerdo, he suplicado a vuestra merced que no me emiende los vocablos, si es que entiende lo que quiero decir en ellos, y que cuando no los entienda, diga: «Sancho, o diablo, no te entiendo»; y si yo no me declarare, entonces podrá emendarme, que yo soy tan fócil…

—No te entiendo, Sancho —dijo luego don Quijote—, pues no sé qué quiere decir soy tan fócil.

Tan fócil quiere decir —respondió Sancho— ‘soy tan así’.

—Menos te entiendo agora —replicó don Quijote.

—Pues si no me puede entender —respondió Sancho—, no sé cómo lo diga: no sé más, y Dios sea conmigo.

—Ya, ya caigo —respondió don Quijote— en ello: tú quieres decir que eres tan dócil, blando y mañero, que tomarás lo que yo te dijere y pasarás por lo que te enseñare.

—Apostaré yo —dijo Sancho— que desde el emprincipio me caló y me entendió, sino que quiso turbarme, por oírme decir otras docientas patochadas.

—Podrá ser —replicó don Quijote—. Y en efecto ¿qué dice Teresa?

—Teresa dice [...]

It’s all that the young can do for the old, to shock them and keep them up to date.

George Bernard Shaw (1856-1950)

El porqué de la historia de hoy se remonta unos cuantos años atrás a una clase de ciencias/biología o como demonios se llamase aquella clase en el insti. Aquel día tocaba hablar del origen del universo y de la formación de los planetas y del sistema solar. El profe (le llamábamos Tuti, de tutipotente, y es q era un fantasma aunq eso sí, con sentido del humor,  no recuerdo cómo se llamaba), nos puso un video de un documental sospecho q de la BBC (q no sé si será mucho suponer), q hablaba del big bang. Recuerdo la típica imagen de la megaexplosión, de como restos de asteroides se iban juntando formando una pelota cada vez más grande, cada vez con mayor atracción de la gravedad, cada asteroide aportando su ración de elementos, de hidrógeno, de oxígeno, de carbono, etc. Y como con el paso de la evolución, las condiciones, etc. se va desarrollando la tierra hasta el inicio de la vida y tal y como la conocemos hoy.

El profe hizo o mejor dicho, recuerdo q hizo al menos dos comentarios al final, el primero, q la huella imborrable hasta la fecha de q el big bang había ocurrido, es nada más y nada menos las interferencias q vemos en la tele (antes, q ahora las teles en vez de interferencias muestran una pantalla bien chula) u oímos en la radio. Y el segundo, q si queríamos saber por qué había más de unos elementos que de otros y cómo se habían formado todos ellos, q nos leyésemos un libro (q nunca he conseguido recordar cuál) de Asimov q debía de explicarlo muy bien.

Hoy, unos 16 años después me he leído Big Bang de Simon Singh, q es un libro de lo + recomendable. Es un poco largo, pero se lee en un santiamén, a mi me enganchó y ya hubo un momento en q no podía prácticamente parar de leer, así hasta el final. El libro cuenta muuuuuchas cosas interesantes, desde el inicio de lo q se ha venido en llamar astronomía, empezando en Aristarco de Samos q fue el primero en proponer el sistema heliocéntrico allá entre el 200 y el 300 aC, y q sin prácticamente nada midió la circunferencia de la Tierra, de la luna, del sol y las distancias de unos cuerpos a otros; siguiendo en Ptolomeo quien es un poco posterior ya en el siglo I, entre ambos definieron las dos teorías del universo conocido en ese momento y que resultan evidentemente contradictorias entre sí.

El siguiente paso explica la transción del punto de vista mayormente aceptado q fue del geocéntrico al heliocéntrico. Así aparecen evidentemente Copérnico ya en el XVI, los menos conocidos (creo) Tycho Brahe (q era un viva la vida de mucho cuidado, con pasta y recursos y q de hecho, se bebió hasta la última gota hasta q el cuerpo le dijo, -Hasta aquí!!! Y la palmó claro), y Kepler, y Galileo. A éste último se le conoce generalmente bastante, pero con el peligro de alargarme demasiado en la entrada, voy a resaltar un hecho que para mi era completamente desconocido pero que sin embargo tendría posteriormente muchísima importancia en todo el desarrollo para llegar al Big Bang.

Uno de los problemas a los que se enfrentaba la teoría heliocéntrica era que si la Tierra viajaba x el espacio alrededor del sol, y por lo tanto tiene q ir a tal o cual velocidad, ¿cómo es posible que no seamos conscientes de ese moviento en el día a día? Galileo lo explica a través de un diálogo en uno de sus libros q en español se titula Diálogo sobre los principales sistemas del mundo. En él cuenta cómo dos hombres encerrados en un camarote bajo la cubierta de un barco, sin ojo de buey ni nada q permita ver el exterior del camarote, tienen una pecera con peces, una botella de la q gotea agua, incluso un objeto que las dos personas se pueden pasar entre sí. Bien, pues esto lo hacen al principio con el barco atracado. Y después el barco sale a navegar, y en tanto en cuanto, el barco navegue de forma uniforme, Galileo defiende que nuestros pasajeros no tienen forma de saber si el barco se mueve o no, ya que todo lo que pueden hacer, ver nadar a los peces en la pecera, el goteo de la botella, incluso el correr de un lado a otro del camarote y pasarse el objeto entre sí, es exactamente igual en un caso y otro, desde el interior del camarote y sin visión del exterior no es posible saber si el barco navega o está quieto. Este es el principio clásico de la relatividad, y fue uno de los gérmenes a partir de los cuales Einstein desarrollaría su teoría de la relatividad.

Y es q Einstein es el siguiente en esta lista resumida en poner una pica en flandes con la teoría de la relatividad, q evidentemente no me voy a parar a explicarla principalmente pq no la entiendo, pero q sí puedo extraer de libro y expongo la parte importante. Y es que a partir de las ecuaciones q obtiene Einstein en dicha teoría, resulta q el universo es dinámico y no siempre ha sido como se conoce hoy en día. Y esto chocaba bastante con la mentalidad de muchos en la época; incluso el mismo Einstein modificó sus ecuaciones introduciendo la constante cosmológica para q el universo saliese eterno.

Hubo en ese momento dos físicos/astrónomos que al contrario, fueron más allá y desde las propias ecuaciones de la teoría de la relatividad de Einstein (obviando lógicamente la constante cosmológica), llegaron a la conclusión de q el universo era dinámico (Alexander Friedmann) e incluso q se había creado a partir de un primer momento en q toda la materia estaba concentrada en un único punto (Lemaître, en 1927). Aunq a día de hoy se acepta como cierto lo que dijeron, fueron poco más o menos q unos visionarios y de hecho se les criticó por todo el establishment científico del momento, Einstein incluido.

Planteadas las dos teorías (estado estacionario y dinámico del universo) y dos años después en 1929, Humanson (un mulero, reconvertido en astrónomo voluntario), junto con Edwin Hubble (el mismo que da nombre al actual telescopio Hubble) descubren que las galaxias, lejos de estarse quitecitas en el cosmos, se mueven. ¿Y hacia dónde se mueven? ¿Se alejan o se acercan? Se alejan, además ésta a tal velocidad, aquélla a tal otra. Consiguen obtener una función en q dada la distancia a la q se encuentra  la galaxia de la Tierra, se deduce su velocidad. Y de hecho todos los datos q obtienen apuntan hacia que el universo comenzó en un estado condensado y que se expandió posteriormente, y que todavía hoy en día continúa expandiéndose. Fue tal el impacto q produjo este descubrimiento q incluso el mismísimo Einstein, se cambió de bando y desde ese momento empezó a defender la teoría q Lemaître había expuesto hacía ya dos años.

Aun así se desarrolla la teoría del estado estacionario para compaginar un universo en expansión, se continúan los desarrollos de la física, principalmente la teoría del átomo, junto con los procesos de fisión (romper un nucleo atómico de tal forma que el resultado tenga menos masa que lo q había al principio y por lo tanto se libere mucha energía) y fusión (unir dos nucleos atómicos con el mismo propósito de obtener energía). De hecho, tres científicos (Gamow, Alpher y Bethe, q de este último no pongo el enlace pq únicamente puso el nombre en el artículo para darle más bombo, esto fue idea de Gamow, y Alpher q es en realidad quien se lo curró todo pasó más bien desapercibido) en los años 40 publican un artículo en el que explican q: si al principio del universo lo q existía era una nube densa de electrones, protones y neutrones, se podía demostrar la formación de los átomos de hidrógeno y helio en las proporciones que se calcula existen a día en el universo, q son el 90% y el 9% respectivamente.

A esta alturas, una de las mayores dificultades que atravesaba la teoría del Big Bang es precisamente explicar la formación de los átomos más pesados que el hidrógeno y el helio. Es cierto q esto tampoco podían explicarlo en un principio quienes defendían el estado estacionario, aunq iba a ser uno de los científicos que defendía esta postura quien dio con el quiz de la cuestión. Se llamaba Fred Hoyle pero no voy a entrar en detalles sobre qué consistió el descubrimiento (más info para los interesados en la nucleosíntesis estelar aquí). Sí diré que básicamente q a partir de las reacciones atómicas que se dan en las estrellas, a lo largo de su vida y ciclos acaban produciéndose como desechos los distintos átomos que componen la tabla periódica de los elementos. Y cuando al final de la vida de la estrella se produce definitivamente su explosión (supernova), todos esos átomos de desecho acaban desperdigados por el universo, preparados y listos para ser utilizados en otras reacciones químicas en nuevas estrellas, planetas, etc.

Así q sin saberlo, Hoyle contribuyó de forma más q notable al desarrollo de la teoría del Big Bang ya q si los elementos pesados se producían en las estrellas longevas, para q sencillamente las estrellas se creasen, era necesario el big bang (única forma de explicar su formación hasta el momento y de acuerdo al artículo de Alpher-Bethe-Gamow). Paradojas de la vida… De hecho, Gamow q era uno de los más fervientes defensores del big bang y q era bastante vacilón y tenía muy buen sentido del humor escribió su propia versión del Génesis:

In the beginning God created radiation and ylem. And ylem was without shape or number, and the nucleons were rushing madly over the face of the deep.

And God said: ‘Let there be mass two.’ And there was mass two. And God saw deuterium, and it was good.

And God said: ‘Let there be mass three.’ And there was mass three. And God saw tritium, and it was good.

And God continued to call numbers until He came to transuranium elements. But when He looked back on his work He found that it was not good. In the excitement of counting, He missed calling for mass five and so, naturally, no heavier elements could have been formed.

God was very much disappointed, and wanted first to contract the universe again, and to start all over from the beginning. But it would be much too simple. Thus, being almighty, God decided to correct His mistake in a most impossible way.

And God said: ‘Let there be Hoyle.’ And there was Hoyle. And God looked at Hoyle and told him to make heavy elements in any way he pleased.

And Hoyle decided to make heavy elements in stars, and to spread them around by supernovae explosions. But in doing so, he had to obtain the same abundance curve which would have resulted from nucleosynthesis in ylem, if God would not have forgotten to call for mass five.

And so, with the help of God, Hoyle made heavy elements in this way, but it was so complicated that nowadays neither Hoyle, nor God, nor anybody else can figure out exactly how it was done.

Amen.

A parte de toda la coña q ya tiene, para mi sobre todo fue q al leerlo me vino a la cabeza el disco de Mike Oldfield The Sounds of Distant Earth, en el primer tema titulado muy apropiadamente, In the Beginning, un austronauta lee unos versos del Génesis, y el sonido es ese tan característico de los documentales del espacio en la tele. Y cuando leí este Génesis alternativo, me vino a la cabeza con ese mismo sonido enlatado.

En resumidas cuentas, todo lo q no he contado sobre la nucleosíntesis está aquí recogido en esta parodia del Genésis (de la q no he encontrado traducción al castellano). Evidentemente en el libro de Sing hay más detalle del que estoy dando aquí, pero tampoco es cuestión de entrar a hablar de los isótopos de tal o cual elemento, o qué pasa con el número atómico 5 que Dios se olvidó y q por lo tanto impedía seguir formado átomos más pesados… Eso para los q les haya picado la curiosidad q investiguen o q se lean el libro q merece la pena.

Sí voy a contar ya para acabar de dónde demonios viene este nombre del big bang q tan acostumbrados estamos hoy en día a utilizarlo. Corría el año 1950 (en la wikipedia pone 1949, bueno, x ahí +/-)cuando llamaron precisamente a Hoyle para participar en una serie de programas de la BBC de divulgación, y para defender la teoría del estado estacionario utilizó durante este programa el término Big Bang con un tono despectivo más q notable, pero q caló muy a su pesar en la gente y que sirvió si acaso, para q se llagase a conocer mejor esta teoría.

Hoyle murió en 2001 convencido de q el Big Bang realmente no existió. Uno podría pensar q estaba un poco loco ya q defendía el modelo estacionario a pesar de todas los argumentos q había en su contra. Pero no, era un tío q argumentaba muy bien, con las ideas muy claras y q parte de la aceptación de la teoría del Big Bang se le debe paradójicamente a él. Queramos que no, Hoyle chocaba mucho q hubiese un momento de creación, ya q eso se identifica rápida y fácilmente con la necesidad de q existe un creador. Aunq esa discusión ya es harina de otro costal, tal vez para otra entrada.

No termina aquí el libro, todavía hay muchas cosas para contar, descubrimientos q añadir, una parte final apasionante que dará la puntilla definitiva a la teoría estacionaria e inclinaría la balanza a favor del big bang. Para la gente q les gusté la radio, hayan oído hablar de los laboratorios Bell y de la AT&T, es sencillamente un final del libro acojonante. Recomendado 100% para enterarse bien de lo q he puesto en el resumen, y de muchísimas más cosas, gente y descubrimientos q desglosa Simon Singh en Big Bang.

Tycho Brahe